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futuro:
nuevos servicios y mercados internacionales

El futuro de nuestro negocio pasa por adaptar el estudio a las nuevas demandas, ofreciendo a nuestros clientes nuevos servicios, accediendo a los mercados internacionales o encontrando nuevos nichos y sectores de actividad profesional donde podamos aportar valor. ¡ Hay que hacerlo, déjate de planes estratégicos y ponte a andar ya !

 

Nuestro modelo está acabado, debemos ser capaces de reinventarnos y avanzar.

Todos sabemos cómo está el sector de la construcción en España, motivo por el cual, una de las profesiones más afectadas es la de los arquitectos. Algunos estudios de arquitectura (por desgracia los menos) van subsistiendo con algunos trabajos: proyectos que están finalizando, con alguna rehabilitación de viviendas o con algún pequeño concurso público o pequeño proyecto.

situación actual

Sin embargo, los hay que prefieren quedarse en sus despachos sin reaccionar y soñando con el regreso de tiempos mejores. Aquellos tiempos que vivieron no hace muchos años y en los que hasta se podían permitir el lujo de seleccionar los proyectos que más les gustaban o que mejor rendimiento económico les ofrecían. Como todos sabemos, esos períodos han pasado a mejor vida y por bastantes años no volveremos a verlos (tal vez nunca).

¿Cómo estamos?

Uno de los principales problemas de esta profesión sector es que no hemos sabido reconvertirnos. Somos arquitectos y queremos morir siendo arquitectos. ¿Seguimos replegándonos y manteniendo estructuras mínimas? ¿Podemos despedir a más personal? ¿Qué más hacemos? Los que aún pueden y fueron algo previsores, siguen consumiendo los recursos que se obtuvieron en las épocas de bonanza hasta llegar a situaciones casi insostenibles que vemos actualmente en muchos casos.

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Podemos leer en numerosos artículos y blogs que a algunos arquitectos españoles se les ha pasado por la cabeza lo de internacionalizarse o lo de buscar nuevos servicios para ofrecer a sus clientes. Pero todos acaban centrándose en cuatro cuestiones: el miedo, el gasto, la necesidad y el cómo se hace.

¿Miedo? Es natural, por lo general el arquitecto español no tiene una cultura emprendedora. Por sus mentes no circulan palabras como riesgo, adaptación al cambio, gestión empresarial, comercialización de servicios, etc.

¿Gasto? Muchos opinan que se trata de un gasto enorme para la pobre empresa ya maltrecha. Pero esto no tiene en absoluto nada de gasto, se trata de una inversión que, en muchos casos, debemos ser capaces de poder afrontar si en el futuro queremos seguir trabajando de arquitectos o, sencillamente, si queremos seguir trabajando.

¿Necesidad? A estas alturas no hay mucho más que decir. En un momento tan difícil como el actual, el principal motivo que tenemos para dar el salto al exterior o para buscar nuevos nichos de mercado es la escasa demanda en el mercado doméstico de la arquitectura. La falta de encargos propicia la búsqueda de estos en el extranjero o reinventar nuevos servicios para nuestros clientes.

¿Cómo se hace? Algunos citan sus experiencias, como “cursos de estrategia empresarial” con algún consultor o “misiones comerciales” organizadas por el ICEX, muchas de ellas han sido desalentadoras. Relatan mucha palabrería, mucha teoría sacada de manuales, mucho proyecto por delante, muchas posibilidades de contactos, viajes a países, etc. Al final, pérdida de tiempo y de dinero.

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¡ Hay que hacerlo, déjate de planes estratégicos y ponte a andar ya !

Ahora bien, debemos de tener claras una serie de cuestiones. ¿Es oro todo lo que reluce? ¿Es siempre necesario dar este paso? ¿Como afecta al modelo de negocio? ¿Cuando es conveniente hacerlo? ¿Por dónde comienzo? ¿Estoy preparado para ello? ¿Quién me puede asesorar?

Sin duda, en la situación actual merece dar una respuesta adecuada a estas preguntas con el fin de minimizar la inversión y el riesgo, y maximizar las posibilidades de éxito. La globalización, aparición de nuevos mercados, reducción de costes, fronteras abiertas, economías emergentes, deslocalización, situación económica local, expectativas de recuperación, etc. Toda una serie de situaciones que nos obligan a plantearnos cómo debemos transformar nuestra empresa de arquitectura.

El innovar en nuestro modelo de negocio, reinventándonos, ofreciendo nuevos servicios o saliendo a nuevos mercados internacionales, lleva implícito el prestigio de nuestra actividad y ayuda a ampliar nuestras relaciones. Permite exponer nuestra empresa a otras formas diferentes de operar, comercializar, relacionarse con clientes e incluso con distintos niveles de madurez de la profesión, etc. Además todo ello puede permitir identificar nuevas oportunidades de innovación.

Puede que alguno de nuestros clientes estén reclamando nuevos servicios o haya dado el salto al exterior o puede que encontremos otros estudios de arquitectura con los que podamos asociarnos en este proceso. En este caso, puede ser interesante acompañar a otra empresa en su nueva aventura. Suele ser una opción muy buena, ya que se comparten gastos, riesgos y contactos, que son aspectos muy importantes en estos procesos.

En cualquier caso, no debemos olvidar de que se trata de procesos complejos que requiere de asesoramiento cualificado y eficaz, y de una inversión mas o menos relevante en función del modelo que elijamos: en solitario o en consorcio con otros arquitectos.

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